![]() La ruta ofrece unas vistas sensacionales.
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Enclavada entre las sierras alavesas de Elgea y Urkilla, en pleno cordal de la divisoria de aguas cantábrico-mediterránea, la cumbre de Gaboño/Artia, más conocida como Artia, se eleva a modo de pequeño volcán sobre el inmenso marojal de la vertiente norte de la Llanada alavesa. Para ir a su cima hay que partir del pueblo de Barría, enclave alavés conocido por el monasterio cisterciense de Santa María de Barría. Entramos por la calle de San Bernardo y atravesamos el núcleo urbano para seguir por carretera hasta los caseríos Baltia, donde estacionamos el coche.
Allí arranca una pista parcelaria que conduce a una barrera metálica situada junto a un depósito de aguas (0h.16’). Tras atravesarla, se encuentra una bifurcación que se sigue por la ancha pista de la izquierda. Pronto comenzará un suave ascenso (0h.25’) por un camino jalonado de acebo y roble marojo hasta acceder a una zona poblada por gigantescos robles y llegar así al derruido corral Baltia (0h.32’).
La pista se ensancha y gana altitud hasta salir del límite del extenso bosque (0h.45h.). La pendiente se acentúa aún más en lo que es el cono final del monte, aunque, siempre por pista, se accede a una zona algo más suave en el momento en el que se divisa un haya solitaria (1h.02’). Unos cincuenta metros antes de llegar a ella, es posible apreciar unos hitos que indican, a la derecha, el inicio de un sendero que se encamina a la cima entre helechos.
Un total de 17 molinos eólicos, situados a la derecha de la cumbre, y otros 7 entre Artia y Sekillaga son una buena referencia para localizar la cúspide, a la que se sube tras superar las rampas y atravesar dos pistas. En la cumbre (1h.20’) encontraremos un buzón con forma de ‘laya’, antiguo instrumento de labranza, y también una inmensa panorámica sobre Guipúzcoa, Arantzazu, las cimas de Udalatx, Anboto, la Llanada alavesa y gran parte de las cumbres del territorio alavés.
Se sigue el cordal hacia el oeste para acceder a través del collado Zepoleku a la vecina cima de Sekillaga (1h.35’) en donde yace tumbado el menhir conocido como ‘Mugarrihaundi’, de unos cuatro metros de longitud. Desde Sekillaga se toma el cordal herboso que desciende en dirección sur hacia la Llanada sin necesidad de bajar al cercano puerto de San Juan, ubicado al oeste de la cima.
Siempre en dirección sur se pasa junto a una solitaria haya, muy llamativa por sus tumbadas ramas a causa de los fuertes vientos (1h.45’). Cuando finaliza el cordal herboso, se impone un fuerte descenso hacia el bosque de roble, en cuyo límite superior veremos un característico pinar. Iniciamos el descenso como si fuéramos en dirección al visible pueblo de Narvaja.
Una vez en el pinar, se sigue a la izquierda hasta llegar a una encrucijada y un paso de alambrada (2h.00’). Tras atravesarla, surge una bifurcación que seguimos por la izquierda en fortísimo descenso. Luego se llega a otra encrucijada que se sigue por el camino central sin prestar atención a izquierda ni derecha (2h.15’). Obviaremos, dos minutos más tarde, una pista a la derecha y llegaremos a la tercera encrucijada, en donde continuaremos por la pista central (2h.23’).
Tras un largo descenso por el frondoso marojal se atraviesa el cauce del riachuelo Eskarnosaleta (2h.38’), seco en verano. Poco después hay que cruzar una pista y sobrepasar una barrera metálica (2h.44’) para acceder a la carretera que se sigue a la izquierda y retorna a los caseríos Baltia (2h.55’).
Gaboño: 1.175 mts. Sekillaga: 1.152 mts.
Situación
Sierra de Elgea.
Dificultad
Media.
Desnivel y horario
Desnivel acumulado: 615 metros: 2h.55’.
Comunicaciones
Desde Vitoria, N-I o N-104 hasta Mendixur. Luego, A-3012 hasta Barría.
Cartografía
MTN 113-I ‘Ozaeta’ y 113-III ‘Salvatierra-Agurain’ en 1:25.000. Mapa ‘Aizkorri’ de Imanol Goikoetxea en 1:30.000. Cuadernos pirenaicos ‘Aizkorri’ en 1:25.000 y 1:50.000, editorial Sua.






