
HITOS
Atravesamos Murúa, dejando a la derecha la carretera a Etxagüen, para tomar otra que termina en los embalses de Vitoria, cerca de las antiguas canteras reconvertidas en área recreativa. Junto al parking y la caseta allí situados vemos unas flechas direccionales y las seguimos monte arriba por la pista de cemento, tras cruzar un paso canadiense.
Pronto se localiza la senda que asciende con fuerza por el bosque y llega al cordal superior en las cercanías de un pinar. Allí se une a la senda que viene de Murúa (0h.20'). Debemos girar a la derecha y seguir el ancho camino que recorre las lomas despejadas de arbolado en dirección NO. Tras atravesar la cota de Gonga y llanear un rato, se accede al cruce con el camino que asciende del pueblo de Zárate (1h.00'), y de allí subir hasta un hayedo próximo. En el bosque se localiza una bifurcación. El camino de la derecha conduce al cercano refugio de Pagazuri. Continuamos por la izquierda, para abandonar pronto el hayedo y acceder a la loma y el buzón de Pagazuri (1h.15').
Ya se divisa la cumbre del Gorbea. Hacia su cúspide, marcada por la Cruz, nos dirigimos no sin antes pasar (1h.25') junto a un gran monolito de piedras; la cercana cima de Arroriano y 'La Hoz', como se denomina a la cabecera del barranco donde se aprecia el rocoso Espolón Igiñiger, una de las vías más bellas para subir el Gorbea. Habrá que recordar este paraje, pues desde aquí es de donde iniciaremos la ruta de descenso.
Tras pasar junto a una charca, remontamos las últimas pendientes para encarar el repecho final. Es un tramo abierto y muy bello que nos aproxima a la Cruz. En la cima (1h.50'), además de la cruz de hierro con diseño de torre Eiffel, nos esperan los buzones, uno particularmente bonito con su forma de caserío; una imagen de la Virgen de Begoña y una mesa de orientación con su mapa de cerámica en muy mal estado. Tras observar el inmenso paisaje ayudados por las indicaciones de la mesa de orientación, emprendemos el descenso hasta 'La Hoz'. Cercano queda Arroriano, coronado por un buzón. Una pista indica el camino a seguir. Allí abandonamos la ruta de ascenso, para seguir el nuevo camino.
Tras un primer llaneo, pronto comienza el empinado descenso hasta la Fuente Eguillolarra (2h.25'), que da nombre a esta ruta. Sigue la senda que atraviesa una landa de brezos hasta entrar en el hayedo, en el que se encuentra una chabola de pastores derruida. Allí comenzamos a descender con las debidas precauciones una fuerte pendiente por el hayedo hasta enlazar con la pista que sin mayores problemas conduce a la parte superior de las canteras, tras pasar junto a otra chabola. Seguimos por ella hasta desembocar en el punto de partida (3h.50').
Mapa






