El nuevo fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Álava, Jesús María Izaguirre, ha afirmado hoy tras tomar posesión del cargo que espera "que estos tiempos de esperanza se plasmen en la realidad y se pueda lograr un futuro de paz".
Jesús María Izaguirre Gerricagoitia sustituye, a partir de hoy, al frente de la Fiscalía de la Audiencia de Vitoria, a Alfonso Aya, tras su nombramiento como fiscal del Tribunal Supremo.
Izaguirre, nacido en el País Vasco, llega a Vitoria procedente de la Fiscalía de Lugo donde ha sido fiscal jefe.
El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, presidió hoy el acto de toma de posesión de Izaguirre como nuevo fiscal jefe de Álava, de quien destacó su conocimiento del País Vasco y su dominio de la lengua vasca.
Conde-Pumpido recordó que Alfonso Aya ha constituido "un modelo difícilmente superable de discreción, capacidad de interacción con la sociedad y de eficacia, y claridad de criterio en el ejercicio de su cometido". No obstante, opinó que el nuevo fiscal jefe "comparte con su antecesor valores importantes para apostar porque la sucesión dará resultados satisfactorios".
Lucha contra la violencia doméstica
Por su parte, Jesús María Izaguirre destacó que la herencia que le ha dejado Alfonso Aya es "importante y fecunda" y anunció que llega "con ganas de trabajar". Asimismo, se refirió al momento político actual y dijo que espera "que estos tiempos de esperanza se plasmen en la realidad" y "se pueda lograr un futuro de paz".
Por otro lado, explicó que los ejes principales de su actuación serán a la lucha contra la violencia doméstica, los colectivos más desfavorecidos y la siniestralidad laboral.
"La Fiscalía ha de ser una instancia atenta a las inquietudes de los ciudadanos alaveses", por eso, "deseo renovar el compromiso de puertas abiertas para todos", concluyó.
Al acto de toma de posesión de Izaguirre asistieron el delegado del Gobierno en el País Vasco, Paulino Luesma, la subdelegada del Gobierno, Gloria Sánchez, y el diputado foral de Presidencia de Álava, Javier Guevara.
También estuvieron presentes mandos de la Guardia Civil y de la Ertzaintza, a quienes Conde-Pumpido agradeció su labor "como policía judicial".