La cantante Gwen Stefani ha admitido estar obsesionada con su peso, tras recuperar su figura en sólo tres meses después de tener su primer hijo, Kingston, con el rockero Gavin Rossdale, según ha publicado la edición británica de la revista Elle.
Stefani se acaba de sumar a la lista de famosas que, encabezada por Victoria Beckham y Liz Hurley, recuperaron su figura en pocos meses tras dar a luz.
Stefani, de 37 años, ha declarado haber mantenido su "agotador" ritmo de ejercicio durante todo el embarazo, hasta dos semanas antes de dar a luz, "lloré durante mi última sesión con mi entrenador, no podía respirar", ha confesado la vocalista del grupo No doubt, que calificó de "locura" su comportamiento.
Stefani, cuyo bebé tiene ahora ocho meses, ha afirmado que se dio tres meses para perder el peso del embarazo, porque "estaba a punto de lanzar un nuevo álbum", aunque ha asegurado que de ahora en adelante intentará no obsesionarse tanto con su figura: "Es aburrido, una pérdida de tiempo".
Gwen recuerda que "de niña era un poco gordita y no querría volver a serlo nunca más" pero que "me he dado cuenta de que la gente que me quiere no repara en lo delgada o gorda que estoy"