Cuatro terroristas suicidas y un policía han muerto hoy en una operación que las fuerzas de seguridad marroquíes han llevado a cabo en la ciudad de Casablanca. Tres de los suicidas han logrado hacer estallar cargas explosivas -una de las cuales mató al agente- y el cuarto activista ha muerto abatido por los policías.
La operación policial, que comenzó durante la madrugada del martes, sigue abierta en el popular barrio de "El Fida", ya que las fuerzas de seguridad continúan la búsqueda de otros supuestos miembros del grupo terrorista al que pertenecían los cuatro individuos fallecidos hoy.
La agencia de noticias marroquí 'MAP' informa de que al menos ocho personas han resultado heridas, dos de ellas de de gravedad, como consecuencia de una de las explosionesde los suicidas.
Vínculos con otros atentados
Durante la madrugada del martes murieron los dos primeros terroristas, posteriormente identificados como Mohamed Mentala y Mohamed Rachidi, el primero por disparos de la policía y el segundo al hacer detonar la bomba que transportaba.
La Policía se había presentado alrededor de las 04.00 GMT en un apartamento del barrio al sospechar que en él se podrían esconder alguno de los terroristas implicados en el atentado cometido en un
cibercafé de Casablanca el pasado 11 de marzo.
Mentala estaba en busca y captura desde 2003, por su supuesta vinculación con los atentados en los que el 16 de mayo de ese año murieron 45 personas.
Hermano del suicida del cibercafé
Ya en la tarde, a las 15.00 GMT, Ayub Raydi se suicidó con otra bomba cuya deflagración causó además la muerte al inspector de policía Mohamed Zinadi, e hirió a varias personas, entre ellas otro agente de policía.
Ayub, que había logrado escapar de madrugada la redada en la que murieron los dos primeros presuntos terroristas, es hermano de Abdelfetah Raydi, el joven de 23 años que el pasado once de marzo murió al hacer estallar la bomba que llevaba en un
cibercafé de Casablanca, según fuentes oficiales marroquíes.
Poco después, a las 19.00 GMT, un cuarto terrorista, aún sin identificar, consiguió pasar inadvertido entre la multitud que abarrotaba las calles y se inmoló también causando quince heridos, de los que dos están graves.