Un preso que se encontraba realizando trabajos de mantenimiento dentro del recinto de la cárcel alavesa de Nanclares de la Oca se ha fugado este mediodía, según han informado fuentes penitenciarias que han indicado que todavía se desconoce cómo ha logrado darse a la fuga.
El recluso, que ha sido identificado como B.D., de 26 años, natural de Guinea Bissau, cumplía una condena de tres años de cárcel que le fue impuesta por la Audiencia Provincial de Vizcaya por un delito contra la salud pública.
El interno, con la mitad de la condena cumplida, estaba clasificado en segundo grado y había salido dos veces de permiso concedido por el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria ya que no estaba considerado como un preso peligroso.
Esta mañana, en compañía de otro recluso y bajo la vigilancia de un funcionario, estuvo realizando unos trabajos de mantenimiento fuera del edificio de la cárcel, pero dentro del perímetro de las vallas y muros exteriores.
A mediodía, el funcionario se dió cuenta de la ausencia de B.G. y dio la alarma, sin que haya sido posible su localización. Se desconoce cómo ha logrado atravesar el perímetro de seguridad.
La Ertzaintza, que ha sido alertada de la fuga del interno, ha puesto en marcha un dispositivo encaminado a intentar localizarlo.