José Manuel Corres, un vitoriano de 55 años, calcula que gastará "cuatro pares de zapatillas" durante el viaje que comienza hoy a pie entre Vitoria y Alejandría, un trayecto de 7.000 kilómetros que realizará en nueve meses y que, según reconoce, ha ideado "con un punto de locura".
"¿Por qué no hacerlo? Al fin y al cabo abandonas una serie de cosas pero te esperan cuando vuelvas", comentó este andarín en el kilómetro cero de su viaje, en la Plaza de España de Vitoria, punto de partida de una marcha con la que pretende convertirse en el "embajador" de la capital alavesa allá por donde camine.
Con una mochila a sus espaldas como único equipamiento de su viaje, José Manuel Corres explicó a los periodistas que ha llegado al convencimiento de que los países y la gente "no se conocen gastando neumáticos, sino suela de zapatos".
Ligero equipaje
En su mochila lleva dos camisetas de manga corta, una de manga larga, un "gore-tex", un cortavientos, algo de comida, agua y un cuaderno de bitácora por si se decide a hacer un libro.
Recorrerá una media de 30 kilómetros al día. Hoy llegará al puerto alavés de Opacua, mañana a Estella (Navarra) y luego Francia, norte de Italia, antigua Yugoslavia, Bulgaria, Turquía, Siria, Jordania, Israel y Alejandría, ciudad egipcia en la que tiene previsto recalar a finales de enero del próximo año.
Ha elegido Alejandría como destino final de su viaje por las "connotaciones culturales e históricas" de esa ciudad y también será un punto importante de su aventura Belén, ciudad "emblemática" a pesar de que se reconoce "agnóstico voluntario".
Deja en Vitoria una madre y una hija llorosas a las que no les gusta esta locura de viaje y una pequeña gestoría que da servicio a empresas particulares; dice que comerá "fuerte" porque el desgaste físico es "importante".
Reconoce que está en su "peor" forma física de toda su vida "pero no pasa nada porque los mil primeros kilómetros son de calentamiento y después ya tendré el tono muscular suficiente y estaré como una máquina".
También afirma que esta aventura es una prueba mental porque caminará sólo "y tienes que afrontar los demonios interiores y chupártelo todo tú".
Corres fue despedido por Fernando Aranguiz, concejal de Promoción Económica del Ayuntamiento vitoriano, que financia con 3.000 euros este viaje en el que promocionará la cultura de la capital alavesa.
A su regreso, el aventurero trasladará sus experiencias en conferencias y charlas. También cuenta con el patrocinio de una marca deportiva.