Julio Segura, madrileño y de 64 años, es definido como un hombre de la órbita del PSOE. Catedrático de Teoría Económica por la Universidad Complutense de Madrid, fue consejero ejecutivo del Banco de España durante doce años, e incluso su nombre llegó a sonar como relevo del anterior gobernador, Jaime Caruana.
En marzo de 2006 fue nombrado consejero de la CNMV y miembro de su comisión ejecutiva, con la responsabilidad de coordinar todos los informes, estudios y estadísticas de este órgano, incluida su memoria anual (que acaba de ser presentada).
En principio, el nombramiento de Segura -que fue uno de los alumnos preferidos del viejo profesor Luis Ángel Rojo, anterior gobernador del Banco de España- como nuevo presidente del regulador se extenderá hasta octubre de 2008, que era cuando expiraba el mandato de Conthe, si bien cabe la posibilidad de que pueda ser prorrogado cuatro años más.
El PP había solicitado que antes de su nombramiento definitivo, y en cumplimiento de la normativa sobre incompatibilidades de altos cargos en vigor desde abril de 2006, el candidato elegido fuera examinado antes por la Comisión de Economía del Congreso.
El Ejecutivo así lo hará, si bien ha puntualizado que dicha comparecencia se circunscribe al análisis de posibles conflictos de intereses, única causa por la cual el Parlamento podría vetarlo. Para los 'populares', Segura no cumple con "el grado de independencia política requerida para un puesto de esa envergadura", y además ven "absolutamente intolerable" que el Gobierno recurra a quien consideran "un hombre de partido".