
El regidor socialista acudió a la cita con dos informes bajo el brazo: el redactado por los técnicos municipales desaconsejando la venta y que con posterioridad sirvió a la mesa de Contratación para declarar desierta la convocatoria, y un segundo suscrito por los servicios jurídicos del Consistorio que avala el primero.
A la luz de esos documentos, el alcalde indicó a los empresarios que el fallo del concurso es «incuestionable». Si bien les reconoció su «derecho» a recurrirlo ante los tribunales, les advirtió de que tendrían «pocas posibilidades de que prosperara», según explicó a EL CORREO José Miguel Aguirre, de Gestión Urbanística Álava 2000.
Durante el encuentro, que se desarrolló «largo rato» en un clima «muy cordial» y «afable», Lazcoz transmitió a los empresarios su «ilusión» por impulsar el proyecto del Palacio de Congresos en Lakua y la importancia del mismo para la ciudad. En este punto, reconoció que la 'pérdida' de una de las cinco parcelas que conforman la plaza de Euskaltzaindia «condicionaría» el diseño del equipamiento.
«Ni impedimos la obra»
Los promotores, interesados en levantar en la zona una torre de oficinas, no se amilanaron y comunicaron al regidor su intención de poner el asunto en manos de sus abogados de forma inminente. «No pretendemos entorpecer ningún proyecto, pero creemos que cumplimos todos los requisitos técnicos que exigía el Ayuntamiento para comprar el solar. Por tanto, si nuestros asesores jurídicos nos dan garantía de ganar, llevaremos el caso al juzgado de lo Contencioso-Administrativo», afirmó Aguirre.
El empresario opina que, «al margen de lo que ocurra», la parcela municipal que su firma aspira a adquirir en la plaza de Euskaltzaindia consta de «sólo» 1.500 metros cuadrados y está «esquinada» -es la más próxima a la rotonda de América Latina-. «Creemos que queda un margen más que suficiente para hacer un complejo de esas características, pero entendemos que el equipo de gobierno prefiera no tener limitaciones», apostilló.
Gestión Urbanística Álava 2000 considera que el solar de la polémica -junto a la futura estación intermodal- es un lugar estratégico para llevar a cabo su proyecto: una torre de nueve plantas, de 5.064 metros cuadrados, destinada a acoger oficinas. «Ideamos una fachada de cinc y pensamos en usar materiales de lujo, poner placas solares y habilitar dos plantas de parking. Apostamos fuerte porque vimos claro que era un buen negocio y no queremos renunciar a él», concluyó Aguirre.









