
LOS DATOS
-¿Cómo fraguó este pintxo?
-La idea surgió de hacer un pisto con bacalao por eso el pintxo lleva los ingredientes que lleva el pisto e incorporándole bacalao. Sólo decidí excluir la berenjena por razones de colorido y por textura. La berenjena absorbe mucha humedad y hubiera impedido que las capas del pintxo, pegadas entre ellas por una especie de gelatina, estuvieran compactas.
-¿Utiliza algún molde para darle esa forma?
-Lo hacemos en un molde y se queda como si fuera una especie de pudin. Sólo es cortarlo y aderezarlo con un pil-pil del propio bacalao y arreglado con una reducción de vinagre de módena y una pizca de aceite aromatizado de albahaca y cebollino.
-¿Cuáles son las características que debe tener un buen pintxo?
-Primero que tenga buen aspecto y segundo que se pueda comer fácilmente de pie en la barra y charlando con los amigos.
-¿Qué le parecen estas jornadas?
-Cada año tiene más aceptación por parte de profesionales y clientes. En la cena que el restaurante Arbequina realizó en Ermua el éxito fue total por ambas partes.
-¿Debería impulsarse los pintxos en Ermua?
-Yo creo que sí, pero al final dependes de la gente porque si no es consumidora de pintxos no te da pie a crear este tipo de tapa.
-No es una apuesta rentable.
-No, o por lo menos el tipo de pintxo que se elabora en estas jornadas, porque aquí la gente es más de comer pintxos de saciar el hambre -de tortilla o jamón- que de degustar.
-Se trata de la segunda participación del ermuarra en el concurso. José manuel Rodríguez quedó segundo hace tres años como cocinero de Urkaregi. ¿Qué elaboró en aquella ocasión?
-Milhojas de manzana caramelizadas con bacalao ahumado y tomate confitado.
-¿Cómo empezó en el mundo de la cocina?
-Me he formado trabajando en restaurantes en Eibar, Canarias, Londres, Arrate, Ermua y Bergara. Mi primer contacto con el mundo de la cocina fue a los 16 años, en el Chalcha de Eibar donde trabajé durante más de cuatro años y que tuve que dejar para ir al servicio militar.
-De Canarias, donde estuvo siete años trabajando en un restaurante de comida vasca, a Hyatt Carlton Tower, un restaurante de cinco estrellas de Londres. ¿Cómo resultó la experiencia?
-Profesionalmente no me aportó mucho porque la cocina de allí es bastante austera pese a tratarse de un hotel de cinco estrellas y dar cenas para la aristocracia inglesa. La variedad de productos que tenemos aquí no existe en Inglaterra y los menús se componían de un entrante que la mayoría de las veces era un tipo cóctel de frutas y un segundo que solía ser cordero y asado sin técnica ni calidad. Además las guarniciones son muy pobres, cocidas a la inglesa, con agua y sal.





