
Una portavoz de ANV, que compareció junto a otros simpatizantes de esta formación, ofreció una rueda de prensa en el interior del consistorio de Lizartza, donde ayer la popular Regina Otaola tomó posesión como alcaldesa, después de que su partido consiguiera los siete ediles del municipio con 27 votos, frente a los 142 sufragios en blanco, opción que defendía el PNV, que no presentó lista, y 186 votos nulos que reclama la izquierda abertzale.
Durante la rueda de prensa, una foto de la etarra muerta en un tiroteo con la Ertzaintza en 1998, Inazia Zebeiro, ocupó el lugar en el que un día antes la bandera española había presidido la toma de posesión de Otaola, cuya primera orden fue quitar de la fachada del Ayuntamiento las pancartas y las fotos de presos, tarea en la que hoy se emplearon los operarios municipales.
En su intervención, la representante de ANV justificó el cambio de la bandera española por la foto de Zeberio asegurando que esta enseña había sido "impuesta" por los mandatarios del PP a cambio de "los símbolos queridos para el pueblo". Para ANV, ayer fue "un día negro" para la villa, puesto que, en su opinión, "Regina Otaola y el PP tomaron el pueblo con las armas y se hicieron dueños del Ayuntamiento, tal y como hicieron en 1936 los militares fascistas".
"Ocupación policial y militar"
ANV se quejó de la "ocupación policial y militar" que tuvo lugar en el pueblo y aseguró que "si el PP no hubiera contado con la fuerza de la Ertzaintza, el robo de ayer no hubiera ocurrido". Como consecuencia del acceso del PP al consistorio, "la nueva situación del pueblo es que no hay democracia en Lizartza, han aplastado la voluntad del pueblo y han constituido el Ayuntamiento sin ninguna legitimidad", recalcó ANV .
"Nosotros -añadieron los participantes en la rueda de prensa- sí que tenemos legitimidad, los que aquí nos hemos reunido hemos sido los elegidos, representamos la voluntad del pueblo de Lizartza y por eso tenemos la responsabilidad de que se respete lo votado".







