En una rueda de prensa en San Sebastián en la que ha comparecido junto al portavoz en Juntas Generales de EB, Mikel Eizagirre, ha criticado que PNV y EA se han reunido con su partido con un pacto "prácticamente cerrado al que esperaban que la formación se sumase sin condiciones". En este sentido, ha asegurado estas dos formaciones llegaron ayer a la reunión "con el reparto de la tarta hecha", pretendiendo dar a EB "las sobras", lo que esta formación "no aceptará de ninguna manera".
"PNV y EA no han aceptado nuestras propuestas y han pretendido que entremos a formar parte de un gobierno que, si se repiten los esquemas del gobierno anterior, será insolidario social y medioambientalmente, con el agravante de que gobernarán en minoría", ha insistido. Asimismo, ha criticado que EA "bombardeó el tripartito desde la misma campaña electoral en la que se dedicó permanentemente a vetar a EB". "De hecho, hasta esta misma semana no se ha querido reunir con nosotros y ha jugado con socialistas y PNV con el único objetivo de conseguir un mayor pedazo del pastel", ha censurado.
Las puertas abiertas
Con todo, ha asegurado que aún mantienen las puertas abiertas a un posible pacto con PNV y EA, formaciones con las que espera poder seguir negociando hasta la elección del candidato el próximo viernes. "Hoy no estamos de acuerdo con el programa que defiende Olano, pero para gobernar tendrá que moverse y hacer concesiones o aproximarse a un lado u otro, y en la medida en que ese movimiento se produzca podrá haber acuerdos", ha añadido.
Además, ha desmentido que su formación haya iniciado contactos con el PSE, tal y como ha anunciado hoy el candidato socialista, Miguel Buen, aunque sí ha reconocido que ayer mantuvieron conversaciones telefónicas en las que "no se habló de carteras". Asimismo, ha asegurado que no tienen ninguna reunión programada de aquí al viernes. En esta línea, ha eludido aclarar a quien darán su voto el viernes, y ha asegurado que no descartan dárselo a ninguno de los dos candidatos.
Por último, Eizagirre ha negado que estén presionados por parte del Gobierno vasco para conformar un gobierno foral tripartito, al tiempo que ha considerado que "los que sí tienen una gran presión" y "muchas ganas" por ser diputado general son Olano y Buen, algo que, a su juicio, "les puede llevar a exagerar las cosas".







