La Sección Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado al ex dirigente de ETA Juan Antonio Olarra Guridi a 15 años de prisión por ordenar el atentado perpetrado en octubre de 2000 en Sevilla contra un empleado civil de la administración militar, en cuyo vehículo los miembros del 'comando Andalucía' Jon Solana y Harriet Iragi colocaron un artefacto explosivo que estuvo allí durante diez días sin explotar, antes de ser desactivado por la Policía. Deberá indemnizar a su víctima con 101.200 euros.
En los hechos probados de la sentencia se señala que entre agosto y septiembre de 2000 Olarra Guridi encomendó a a los miembros del 'comando Andalucía' atentar contra el personal militar en Sevilla y para ello les facilitó información sobre las características del vehículo habitualmente utilizado por un funcionario civil, Emilio Pérez Osuna, que desarrollaba su labor en la ciudad hispalense.
El artefacto, compuesto por 1,2 kilogramos de una mezcla de nitroglicerina, nitroglicol, TNT, DNY y otros elementos explosivos contenidos en una fiambrera, estuvo colocado bajo el asiento del conductor desde el 5 de octubre hasta el día 16 de ese mismo mes, y cuya existencia fue revelada por el propio Solana tras ser detenido por la Policía.
El funcionario utilizó habitualmente su vehículo sin saber que contenía una bomba de ETA. A consecuencia de ello, sufre un cuadro ansioso-depresivo por el que ha estado incapacitado para sus ocupaciones habituales durante 512 días, quedándole como secuela un síndrome depresivo por estrés postraumático que "determina su incapacidad permanente absoluta para todo tipo de profesión u oficio".