Ante este complejo escenario, sectores del PNV de Álava apoyan un pacto con el PSE para tocar poder en el territorio. Después de ocho años de oposición, cualificados militantes afines a Josu Jon Imaz consideran que ha llegado el momento de alcanzar «acuerdos trasversales» con los socialistas para volver a tener protagonismo en las principales instituciones de la provincia: la Diputación, el Ayuntamiento de Vitoria y la Caja Vital. «Si ocho años de oposición ya han sido duros, doce ni te cuento», argumentan.
Este posicionamiento choca con el expresado hasta ahora por la ejecutiva alavesa, alineada con el sector Egibar y, por tanto, radicalmente contraria al entendimiento con el PSE. La apuesta del Araba buru batzar (ABB), que preside Iñaki Gerenabarrena, es trasladar a la Diputación la fórmula del tripartito vasco más Aralar -suma 18 de los 51 escaños de las Juntas Generales- para investir a Xabier Agirre diputado general.
Los peneuvistas más moderados creen que esta pretensión está llamada al fracaso. Están convencidos de que ante el encastillamiento de Gerenabarrena, PP y PSE alcanzarán un pacto para impedir que el tripartito se hagan con la Diputación cuando los no nacionalistas tienen 29 escaños. «Como esto ocurra, terminaremos despeñados porque dos legislaturas de oposición nos han colocado en el precipicio. No estábamos preparados para ser la segunda fuerza política del territorio y resulta que el 27-M nos ha situado en la tercera posición», comentan cualificados afiliados.
Pleno de investidura
Mientras Gerenabarrena se mantiene firme en su apuesta, el PSE le ha ofrecido un acuerdo para formar gobiernos de coalición tanto en la Diputación como en el Consistorio de la capital alavesa. Los socialistas están dispuestos a formar con los jeltzales un Ejecutivo foral paritario presidido por su secretario general, Txarli Prieto. Además, les ofrecen la posibilidad de presidir hasta cuatro departamentos en el Consistorio que lidera Patxi Lazcoz.
Como la respuesta nacionalista ha sido hasta ahora la negativa, el PSE ha optado por esperar a ver si el ABB reconsidera su decisión para el pleno de investidura del diputado general, cuyo día de celebración lo dará conocer hoy o mañana el presidente de las Juntas Generales, el popular Juan Antonio Zárate, aunque la fecha límite es el 26 de julio.
El enrocamiento de Gerenabarrena genera cierta preocupación en los socialistas que quieren dar estabilidad a las instituciones alavesas. Por ello, medios del PSE apuntan que si el ABB se mantiene inflexible, el popular Javier de Andrés, como candidato de la lista más votada, será diputado general.







