Abrieron la terna los bilbaínos Loan con post metal y sludge cada vez menos hendrixiano y sí más ralentizado, hasta la suspensión de Orthodox o Melvins. Ambientales y guturales, se pusieron orientales a lo RIP KC, se desperezaron cual Fu Manchu y el baterista lució una t-shirt de Capricorns.
Luego operaron los también bilbaínos Positiva con su rollo más setentero y confluyente en el stoner de Kyuss o QOTSA. Con piezas inspiradas en zopilotes, voces a veces resonantes a Green Manalishi y aura algo Thin Lizzy, despertaron incluso a las arañas de la Orbeko.
Después nos dejaron con la boca abierta y el alma sacudida los tejanos Blood Of The Sun, con apellidos hispanos en la alineación quíntuple, colesterol alto y estética de moteros desastrados. Los muy setenteros colocaron en primera fila a su baterista-vocalista y el tío le pegaba tan duro que las astillas de las baquetas salían despedidas con peligro mortal para el personal. Con semejante bestia a los tambores, dos guitarras asesinas y teclas puro Deep Purple, los 'soles' resultaron tan energéticos como los delirantes Tight Bros, explosionaron sin pausa, versionearon 'We're An American Band' de Gran Funk Railroad y el 'Smoke On The Water' de los Purple, y nos noquearon, así de claro.





