
DATOS DE INTERÉS
Sea como fuere, el prolijo informe de Trinosa constata que cada vez, al menos en lo económico, son menos la diferencias que separan a los inmuebles de primera y segunda mano. Mientras el precio medio de los primeros gira en torno a 4.200 euros el metro cuadrado, el de un piso ya habitado se sitúa en 3.900. Estas variaciones son más acusadas en función de la zona de la ciudad seleccionada, un factor que puede hacer variar el precio del metro cuadrado de una vivienda en casi 600 euros. Por ejemplo, un inmueble de segunda mano en el Ensanche se cotiza a 4.300 euros el metro, mientras que en Coronación o el Casco Viejo no llega a 3.700.
Entre los factores esgrimidos por el sector para justificar el descenso del precio del mercado libre, uno prima sobre los demás: la proliferación en la construcción de las viviendas de protección oficial. En Vitoria, a diferencia de Bilbao o San Sebastián, esta tendencia es más acusada al tener una orografía proclive a la edificación y por la política de las instituciones para promocionar pisos de VPO. Prueba de ello es el barrio de Salburua. Aquí, sin embargo, el coste de la vivienda nueva cayó el 1,58%, hasta casi los 3.900 euros el metro cuadrado.
Subida del alquiler
Para quienes el mercado libre siga siendo inaccesible, la alternativa tampoco mira al alquiler. Además de la «complicación» añadida derivada de la escasa oferta, el precio de las rentas se elevó en el primer trimestre algo más de un punto. Entre las zonas más cotizadas, destacan el Ensanche o Ciudad Jardín, donde se superan los mil euros.
Trinosa, por otra parte, también ha constatado una caída del 11,65% en el precio de venta de las parcelas de garaje, así como en el mercado del alquiler. Respecto a los locales comerciales, su valor ha descendido tres puntos.







