Los dos curas comunicaron el domingo a los feligreses la noticia de su cambio de residencia, según una decisión adoptada por la diócesis de Vitoria. Inmediatamente después, un colectivo de vecinos inició la campaña con la intención de entregar las adhesiones al propio obispo Miguel Asurmendi. La reunión con el mandatario eclesiástico se celebrará hoy mismo.
Los vecinos consideran que los dos párrocos de la localidad realizan una gran labor, «sobre todo entre la gente más joven, que ahora se siente mucho más identificada con la iglesia», explicó uno de los feligreses que participa en la iniciativa.
Cercanía
Uno de los sacerdotes, Juanan Menéndez, es llodiano y lleva una década al frente de la parroquia, mientras que el otro llegó hace tres años. Su labor ha consistido en impulsar los grupos de catequesis y de ayuda a los refugiados. «Son personas muy cercanas y queremos que permanezcan entre nosotros», señaló otro vecino.
La decisión del Obispado ha sembrado cierto malestar entre los vecinos de Amurrio «porque no han contado para nada con el consejo pastoral», se lamentó uno de los vecinos que participa en la recogida de firmas.







