
Al fin y al cabo, se trata del paso siguiente al interés ya mostrado por Bogdan Tanjevic, que desde el mismo día de su presentación como nuevo entrenador del Fenerbahce manifestó su deseo de contratar a Peker. El también seleccionador otomano incluso ha llegado a sondear en los últimos días la predisposición del jugador con contactos directos por vía telefónica.
Ahora, el club turco se dispone a iniciar la ofensiva negociadora con una pretensión clara. En principio, presupone ingenuamente que el Baskonia permitirá dejar marchar a Peker sin tener que abonar compensación económica alguna dada la insatisfacción en el club vitoriano por el rendimiento del jugador durante su estancia en la capital alavesa.
El Fenerbahce entiende que el pasado verano el Baskonia se hizo con la contratación de Peker a coste cero tras concluir su contrato con el Efes Pilsen y que ahora no habría lugar a solicitar una cantidad económica por desprenderse de una pieza que no es de su agrado. El planteamiento del club turco quizás peque de optimista. El descontento en el club azulgrana es patente, pero no es menos cierto que en un mercado inflacionario como en el del baloncesto europeo nada es gratis, al menos en el arranque de cualquier operación, y que el TAU sigue pendiente de perfilar las líneas maestras de su proyecto con la contratación de un nuevo entrenador. La opinión del próximo inquilino del banquillo de Zurbano será clave a la hora de contratar nuevos efectivos o de cancelar cualquier contrato vigente.
Minutos y sueldo
Por otra parte, el tercer vértice del triángulo negociador que se avecina lo constituye el propio jugador y sus pretensiones deportivas y económicas de cara a la próxima temporada. En el primer aspecto, el pívot de Ankara no quiere volver a pasar por el ostracismo que vivió en el tramo final de la pasada temporada. Peker mostró por última vez su vertiente más peleona en la semifinal de la 'Final Four' de Atenas ante el Panathinaikos. Posteriormente, superó una lesión muscular para firmar una participación residual en los 'play off' de cuartos contra el Unicaja y nula en las semifinales contra el Barça.
Tras este 'via crucis', el interior turco aspira a encontrar un acomodo que le asegure minutos en cancha y protagonismo en el juego, algo que ninguna cláusula asegura en el Baskonia. Por otra parte, Kaya Peker alberga la pretensión -por cierto, legítima- de mantener el sueldo que en su día pactó en su contrato con el Baskonia en el caso de tener que cambiar de equipo.





