"No cabe duda de que la organización lo está intentado, lo va a seguir intentando y que tenemos que estar preparados en todo momento para hacer frente. Esto es ya, no una hipótesis, sino una realidad con la que tenemos que contar en nuestra preparación", ha señalado, añadiendo que "esta visión hay que tenerla fija ya desde diciembre", porque antes incluso del atentado en Barajas, hubo detenciones y desarticulación de comandos.
Balza ha considerado lógico que las detenciones hayan aumentado tras la ruptura del alto el fuego y ha explicado que "para perseguir y poder detener a un delincuente, es más fácil cuando se mueve que cuando no se mueve". Ha afirmado que durante el proceso de paz "la estructura de comandos está paralizada y por lo tanto no hay pista que seguir". Asimismo, ha indicado que el espectro de personas amenazadas es muy amplio y, a modo de dato, ha destacado que entre el Gobierno vasco y central, se ofrecen más de 1.000 servicios de escolta.
Ha añadido que mientras hubo conversaciones abiertas entre el Gobierno y ETA se necesitaba un "entorno que favorezca la posibilidad de que pueda salir adelante un proceso de paz y esto no debe de sorprender a nadie". "No es que se prefiera no actuar --ha explicado--, sino que se paran las acciones por parte de la organización terrorista y se centra todo el esfuerzo en sacar adelante un proceso de paz con unos interlocutores que tiene que estar reconocidos por las dos partes".
El consejero ha considerado, por ello, un "exceso" reclamar las actas de las reuniones con ETA , como hizo ayer Mariano Rajoy, a quien ha acusado de "querer sacar partido de la lucha antiterrorista". Ha señalado que para sacar adelante un proceso de paz, "en cualquier país del mundo, hay que habilitar cauces, encuentros, interlocutores y hay que hacer conversaciones y tratos para intentar llevar adelante esa situación". A partir de aquí, ha afirmado que una rota la tregua y acabadas esas "condiciones", "la respuesta policial y de la Justicia tiene que ser ineludible".
Vías políticas
Balza ha rechazado que esto signifique que haya que descartar las "vías políticas" para acabar con ETA , indicando que aquí "discrepa" con PP y PSOE y que "parece como si la política y la acción de la lucha contra el terrorismo fueran incompatibles". "Es más necesario que nunca que esta sociedad no entregue las llaves de su futuro a una organización encapuchada. Por supuesto que ahora es el momento de la política pero eso no impide el que sea el momento de la acción judicial y de la policial", ha declarado.
El consejero ha asegurado que el Pacto de Ajuria Enea y el Antiterrorista fueron "otras formas de hacer política", aunque ha rechazado la validez de este último. A su juicio, las políticas de ilegalización o la Ley de Partidos son "atajos que en nada favorecen a la lucha antiterrorista", sino que "crispan a la sociedad".
Ha puesto en duda que sea necesario un pacto entre los partidos y ha abogado por la "lealtad institucional", que es "absolutamente necesaria y escasea mucho". "Se escriba eso en un papel o no se escriba es lo de menos", ha afirmado.
Sobre el respaldo social que ETA sigue encontrando en la izquierda abertzale, Balza ha asegurado que con la ruptura de la tregua "ya se ha producido" un cierto descuelgue social, aunque ha reconocido que este mundo "parece tener un colchón de voto que todavía es inmune a la vuelta a la violencia de ETA ", como han demostrado las elecciones.







