
La plancha de Acción Nacionalista volvió a subrayar que el Ayuntamiento les pertenece al haber sido ellos «elegidos por el pueblo» y advirtió que Otaola «nunca será la alcaldesa» porque, en su opinión, no tiene «ninguna legitimidad». La portavoz de ANV, Agurtzane Zubeldia, calificó de «día negro» la jornada del lunes, en la que los siete representantes del PP asumieron sus cargos entre un fuerte despliegue policial.
«Si el PP no hubiera contado con la fuerza de la Ertzaintza, el robo no hubiera ocurrido», afirmó para, acto seguido, sostener que los populares habían tomado «el pueblo con las armas» y se habían hecho «dueños del Ayuntamiento» del mismo modo que «hicieron en 1936 los militares fascistas». Los representantes de la candidatura ilegalizada leyeron su comunicado delante de una foto de Inazia Zeberio, etarra muerta en un tiroteo con la Policía autónoma en 1998.
La imagen había sido colocada con cinta adhesiva en el escudo de la localidad, el mismo lugar donde el lunes los populares habían anudado una bandera de España. Los aeneuvistas justificaron el gesto porque la enseña española había sido «impuesta» en contra de «los símbolos queridos para el pueblo».
Quitan fotos de presos
Mientras se llevaba a cabo esta comparecencia, varios funcionarios municipales procedieron a hacer cumplir el primer mandato de la nueva alcaldesa y retiraron de la fachada del Ayuntamiento los carteles en recuerdo de presos de ETA y borraron varias pintadas alusivas a la banda e insultantes hacia Joseba Egibar, el anterior primer edil.
Una de las compañeras de Otaola en Lizartza, la también parlamentaria Laura Garrido, defendió la «legitimidad» del PP para gobernar e insistió en que su propósito es «estar allí» y solucionar los problemas. En este sentido, descartó que ANV pueda llevar «una gestión paralela». «No sé cómo lo van a hacer. Pueden hacer todas las cosas que quieran, pero no van a tener consecuencias, porque no están en el gobierno y tampoco como concejales», aseguró antes de conocer lo dicho por Acción Nacionalista.
La situación que se vive en Lizartza fue analizada también por la europarlamentaria del PSOE Rosa Díez y el filósofo Fernando Savater en sendos cursos de verano de Madrid. Díez aseguró que las «amenazas y coacciones» sufridas por el PP revelan una «falta de normalidad democrática» en Euskadi y recalcó que esos sucesos no se hubieran registrado «hace cuatro años» porque ETA no estaba tan «fortalecida» como ahora. Por su parte Savater resaltó el «coraje y la valentía» de los populares para asumir la alcaldía y coincidió en denunciar la «falta de libertad» que existe en el País Vasco.







