
Un comunicante anónimo alertó a los bomberos hacia las seis de la mañana de ayer de la deflagración de dos artefactos explosivos para una hora más tarde. La detonación se registró, sin embargo, antes del plazo marcado, aunque no conllevaron ningún tipo de daño personal. La ministra de Interior, Michele Alliot-Marie, condenó «con máxima firmeza» los atentados y criticó a sus autores por haber demostrado «la mayor cobardía y una irresponsabilidad total» ante la posibilidad de haber herido o matado a miembros de la policía «o a transeúntes».
Las bombas de Guéthary, localidad de marcado carácter turístico a escasos diez kilómetros de Bayona, se enmarca dentro de una campaña de ataques contra objetivos inmobiliarios y vacacionales de Iparralde que se ha desarrollado en los últimos meses. El antecedente más inmediato se registró el pasado viernes, cuando los artificieros de la Gendarmería consiguieron desactivar un artefacto de fabricación casera colocado junto a una sucursal bancaria que ofrece también servicios inmobiliarios en el municipio de Saint-Palais. Cinco días antes, una agencia de compra y alquiler de viviendas en Saint-Pierre-d'Irube, junto a Bayona, había sufrido importantes daños al explotar otra bomba elaborada de manera artesanal.







