
LAS FRASES
Un día después de que la asamblea de EA en Guipúzcoa abogase por un pacto con los jeltzales en detrimento del PSE, el secretario general de los socialistas en este territorio, Miguel Buen, compareció ayer en rueda de prensa visiblemente enojado. Aunque eran conscientes de la dificultad que entrañaba alcanzar un acuerdo con EA para desbancar al PNV, los socialistas aún mantenían una muy escasa esperanza de que Buen -el candidato más votado el 27 de mayo- fuese el próximo diputado general.
Además de arremeter contra el «matrimonio de conveniencia» conformado por PNV y EA, el líder de los socialistas guipuzcoanos lanzó una advertencia a estas dos formaciones. Para ello, puso como ejemplo lo sucedido hace diez días con la designación de la presidenta de la Juntas Generales. Entonces, la socialista Rafaela Romero salió elegida con el respaldo de su partido (16 junteros), del PP (6) y de Ezker Batua (4). Esta coalición votó de forma distinta de su socio Aralar (2), que se abstuvo. PNV (16) y EA (7) se quedaron a tres de la mayoría absoluta.
La explicación de aquel desmarque de EB -socio de las dos fuerzas abertzales en el tripartito de Ibarretxe- estaba en las malas relaciones que mantiene con EA en Guipúzcoa. Unas discrepancias que los socialistas quieren explotar y llevar al extremo. Ayer, Buen señaló que ya ha iniciado contactos con EB, a la que ha ofrecido cuatro departamentos en un hipotético Ejecutivo de coalición. El dirigente del PSE-EE indicó que el objetivo del nuevo gobierno debe ser lograr una «regeneración política» y una «agenda social».
«Expulsión del paraíso»
Sin embargo, él mismo admitió lo complicado de su estrategia. Señaló que subsisten evidentes «problemas» y que es probable que a EB le hayan amenazado con «la expulsión del paraíso», en alusión a su posible marcha del tripartito de Ibarretxe si pacta con los socialistas en Guipúzcoa. En todo caso, dejó claro que su intención es que Markel Olano -candidato del PNV y casi seguro futuro diputado general- e Iñaki Galdos -presidente territorial de EA- «no puedan dormir tranquilos» hasta después del Pleno de investidura del viernes.
A pesar de su empeño, las opciones de Buen son escasas. Aunque el coordinador de EB en Guipúzcoa, Antton Karrera, dejase ayer la puerta abierta a un pacto con el PSE, fuentes de la coalición de izquierdas consideran que es prácticamente «imposible» que esto suceda. Además, Karrera desmintió que haya habido contactos oficiales con el PSE o que se haya hablado de «carteras». Sólo admitió conversaciones telefónicas y que también ve complicado pactar con el PNV y EA. «No tenemos vocación de ser florero de nadie», dijo.
Para complicar aún más el plan diseñado por Miguel Buen, el Partido Popular quiso marcar distancias con los socialistas. La portavoz del PP en las Juntas Generales, Regina Otaola, se preguntó «cómo es que Buen da por hecho que vamos a apoyarle» cuando «no se han producido negociaciones».







