
«Ayer (por el martes) se estropeó la impresora y esta mañana (por la de ayer) nos han traído otra, pero no se ha conseguido arreglar el problema. El servicio técnico se ubica en Madrid y hasta mañana no nos van a poder traer una tercera», explicó a EL CORREO un funcionario. El fallo técnico no ha impedido, en cambio, que los empleados de la Comisaría sigan admitiendo nuevas solicitudes de tramitación, por más que ayer fueran ya «200», según este mismo funcionario, las libretas aún pendientes de expedir.
Entre ellas, la de Idoia. «Vine a entregar la documentación hace una semana y, en teoría, hoy (por ayer) tendría que haber estado, pero me han dicho que vuelva la semana que viene». ¿El motivo? «No me han dado ninguna explicación. Simplemente me han dicho que no estaba hecho y, como no me urge, tampoco yo he preguntado nada», confesó la joven.
Y es que, el intento de encubrir la avería era más que palpable, ayer, en la Comisaría de la calle Olaguíbel. Este periódico, de hecho, trató de encontrar una explicación oficial al problema pero, desde la jefatura del Cuerpo Nacional de Policía, se quiso evitar por todos los medios. «La única explicación es que en verano viene mucha más gente a hacerse el DNI o el pasaporte. Lo de la impresora, ya se arreglará», zanjó un responsable de la sede policial.
Pendiente para volar
Con todo, lo cierto es que la avería de la máquina provocó ayer la cólera de más de un ciudadano con planes de viajar en breve al extranjero. Fue el caso de un usuario que, a 72 horas vista de coger un avión, se presentó por la mañana en la Comisaría para renovar su pasaporte antes del sábado. Sin embargo, la respuesta que encontró en ventanilla fue clara: «no podemos garantizarle que esté hecho porque una avería en la impresora está retrasando el trabajo».
Menos transparentes se mostraron los funcionarios con Ana Molina, que se acercó por la mañana hasta la calle Olaguíbel para tramitar el pasaporte de sus dos pequeñas, Ione y Alba. La familia tiene programado un viaje a París y necesitan sus visados para el próximo día 18. «He escuchado que comentaban algo de una avería, pero a mí no me han informado de nada. Me han dicho que vuelva la semana que viene a recogerlos y confío en que estén porque las niñas están esperando el viaje como agua de mayo», apuntó la mujer.
Idéntica explicación, esto es, ninguna, recibió Álvaro Martínez. «¿Una avería? No tenía ni idea. Yo sólo pido que esté para el día 20, cuando viajo a Italia a la boda de mi prima, así que cuanto antes la arreglen, mejor».







