José Ramón Sáinz Morquillas (Barakaldo, 1947) siempre ha sido un artista incómodo. Aún se recuerdan sus irónicos collages de 2002 en los que ironizaba sobre el liderazgo de Arzalluz y Aznar en una Euskadi postindustrial. Lo mismo que cuando el Athletic le devolvió un cuadro de la exposición del centenario del club: en él mostraba la fachada del antiguo edificio Delclaux -sede de la Sala Rekalde-, marcada con símbolos nazis en recuerdo extemporáneo del pasado. Nunca ha ocultado su sintonía con la izquierda abertzale.
Cuenta, no obstante, con un indudable reconocimiento en los medios artísticos, como creador muy capacitado e interesante. En los años 80 dirigió el Aula de Cultura de la antigua Caja de Ahorros Municipal, acreditando su sentido vanguardista, comprometido e incómodo. Ha expuesto en numerosas ferias, dentro y fuera de España, galerías y en importantes colectivas como 'La trama del arte vasco' (Museo de Bilbao, 1980) y '20 artistas vascos' (Círculo de Bellas Artes de Madrid 1984).