
DATOS DE INTERÉS
De hecho, técnicos de la compañía que explota el metro ligero ya han mantenido varias reuniones con responsables de Tuvisa para abordar la adecuación de su sistema de cancelación de títulos a la tecnología de las convoyes. La tarea no es sencilla ya que, además, será necesario poner en común el modelo tarifario de ambos operadores. En un principio, la pretensión del Ejecutivo autónomo es que no diste demasiado del utilizado en Bilbao -ahora, un viaje en el tranvía con el billete común, el creditrans, cuesta 0,60 euros-. Todavía es muy pronto para concretar precios, pero habrá que tener muy en cuenta la opinión de Tuvisa.
A diferencia de lo que ocurre en Vizcaya con el metro, Renfe o Euskotren, la principal ventaja es que en Vitoria sólo hay que integrar dos medios de transporte en un único sistema. Para coordinar los trabajos, la pretensión gubernamental es impulsar la creación, a muy largo plazo, de una autoridad del transporte de Álava que centralice todos los servicios que se ofertan en la provincia. «Billete único sí, pero con una mayor amplitud de miras», resumió Guereñu a EL CORREO.
Si positivo fue el encuentro para la consejera, también lo fue para el alcalde, quien destacó la sensación de «complicidad» que presidió la reunión. Para Patxi Lazcoz, la cooperación entre las instituciones es «fundamental» para llevar a cabo proyectos de esta envergadura. En lo referido al tranvía, hizo especial hincapié en la necesidad de crear un billete único y un mapa de transporte. «No hay que olvidar que será necesaria una reestructuración de las líneas de autobús, así como la ubicación de puntos para que el usuario realice transbordos con el metro ligero», señaló.
Mientras tanto, la implantación del Euskotran sigue según lo previsto. «Si no nos encontramos con dificultades -avanzó la consejera-, la obra civil de Lakua estará concluida a finales de año». Para entonces, el ramal que discurre por el centro podría estar al 80% de su ejecución. Los próximos meses darán o quitarán razones a los ingenieros de ETS -gestor de las infraestructuras ferroviarias-, al ser en verano cuando las labores reciban un impulso que se antoja definitivo.
Llegada a Abetxuko
Estos plazos sólo contemplan la ejecución del grueso de la obra y no la instalación de la superestructura -vías, catenarias...- o el remate de los trabajos. Para más adelante quedará la prolongación de la línea al barrio de Abetxuko. Pese a que aún no existe una estimación para que las excavadoras inicien el tajo, los trámites administrativos siguen su curso. Entre ellos, se encuentra la declaración de impacto ambiental, con la que la consejería ya cuenta desde hace unos días, y que podría acelerar la licitación de las obras a finales de este mes.
En los últimos días también ha comenzado el proceso constructivo del que será el 'cuartel general' del metro ligero, un emplazamiento donde 'dormirán' las unidades o se realizará su mantenimiento. Ubicado en el extremo norte de la línea, en Ibaiondo, estará finalizado dentro de unos 15 meses. Ya en un futuro más lejano, allá por 2010, se prevé acometer la prolongación del tranvía a la zona de la Universidad.
La pretensión del Gobierno vasco es desarrollar estos proyectos en un marco en el que la autoridad del transporte -ya impulsada en Guipúzcoa- tenga la voz cantante. En ella tendrá cabida tanto el Ejecutivo como el Ayuntamiento y la Diputación, es decir, las tres instituciones que cofinancian el proyecto (el Gobierno, un 65%, mientras que el 35% restante se pagará con fondos municipales y forales).






