En este sentido, la posición del Ejecutivo autónomo es tajante. Si la infraestructura es de titularidad estatal -es de interés general- y las competencias urbanísticas recaen sobre el Consistorio, entonces, estas dos instituciones «deberían afrontar la mayor parte de la financiación». No obstante, matizó que el Ejecutivo vasco está dispuesto a participar «de manera intensa» en este proyecto.
Estos planteamientos difieren bastante de los defendidos por el nuevo alcalde, Patxi Lazcoz, quien pretende que Transportes aporte una cantidad similar a la que ponga Fomento. No hay que olvidar que el soterramiento del trazado del tren podría suponer un coste de 500 millones de euros. Como matizó el regidor, todo dependerá del método de construcción empleado y si finalmente se apuesta por soterrar el trazado destinado al tráfico de mercancías además del de viajeros.
La última hipótesis de trabajo, extraída de la reunión mantenida en Madrid el 27 de junio, se basa en hacer dos túneles de doble vía cada uno. El análisis sobre el coste de la obra estará listo tras el verano, al igual que el estudio sobre el aprovechamiento urbanístico de las zonas por donde ahora circulan los trenes.






