
El primer acto de protesta estaba convocado durante la misa de las doce y media del mediodía. El templo se encontraba lleno de gente y todos permanecieron de pie durante la celebración para mostrar su protesta por la decisión del Obispado, comunicada a los feligreses el pasado domingo por los propios afectados. Durante la homilía, Juanan Menéndez, que ofició la misa al estar su compañero Gotzon ausente durante unos días, agradeció «las muestras de solidaridad y cariño recibidas». La asistencia fue tan masiva, que el sacerdote tuvo que volver a consagrar hostias para completar la comunión porque las que estaban preparadas inicialmente se acabaron enseguida.
La misa finalizó con un gran aplauso y los feligreses se dirigieron a continuación a la plaza de Amurrio, donde estaba convocada una concentración silenciosa. Al finalizar, los organizadores señalaron que «con esta decisión se ha generado incertidumbre hacia la continuidad del proyecto pastoral iniciado».
Involucrados
Entre los asistentes, Paqui Ocaña y Esther Alarcón, del grupo scout, lamentaron la decisión porque los curas «están integrados en Amurrio en todos los aspectos y no es la primera vez que ocurre esto». «Cuando tenemos sacerdotes que se involucran -denunciaron- los trasladan enseguida». La concentración concluyó con un prolongado aplauso.









