Con el respaldo del sindicato LAB, los empleados denunciaron de nuevo la actitud de la empresa de exhibición cinematográfica. Sus quejas se centran ahora en la negativa de Ábaco a negociar tanto la readmisión de los doce trabajadores como, de forma alternativa, las condiciones de su cese y la indemnización económica que les corresponde. «Nos quieren pagar el mínimo, 20 días por año, como si fuera un cese forzado, cuando ha sido consecuencia de su mala gestión», explicaron. «Ábaco no quiere negociar nada. Está dejando pasar el plazo y al final deberá ser la Delegación de Trabajo quien decida», aseguraron.
Las quejas alcanzan también al «abandono» de las salas de que ha hecho gala la cadena estos últimos cuatro años. «Han dejado morir el negocio y han ido desmantelando el material», dijeron los empleados.
Buscar alternativa
Mientras tanto, los propietarios del centro comercial gestionan la búsqueda de un recambio. «Estamos en negociaciones con dos operadoras de ocio», aseguró ayer desde Madrid una portavoz de la inmobiliaria Sacyr -filial del grupo Vallehermoso- que gestiona la superficie. Sin embargo, la misma fuente se negó a desvelar sus nombres ni a confirmar siquiera si ambas son cadenas cinematográficas o promotoras de otro tipo de actividades lúdicas. En los últimos tiempos se ha especulado que los locales que han ocupado las salas de cine podrían albergar algún otro tipo de actividad recreativa como, por ejemplo, una pista para karts.









