
LAS CIFRAS
LAS CIFRAS
La culpa de este aumento la tiene el cada vez más aceptado método de remitir las declaraciones ya confeccionadas a cada domicilio bajo la modalidad 'Rentafácil'. Este ejercicio, los envíos de la Hacienda foral han superado la cifra de 47.000 y en un 73% de los casos -35.000- los borradores elaborados han merecido luego la conformidad de los ciudadanos.
El otro aspecto clave de esta última campaña de la renta ha radicado en un sensible incremento de las consultas y trámites realizados a través de internet. El dato fue resaltado ayer por el diputado en funciones de Presidencia, Javier Guevara, que cubre de forma provisional la vacante dejada en Hacienda por Juan Antonio Zárate, elegido presidente de las Juntas Generales de Álava.
Las declaraciones presentadas a través de la vía informática han pasado de las 2.547 del año anterior a 4.163. El porcentaje de subida alcanza un 63%, aunque las cifras totales siguen todavía en registros cualitativos bajos. Y es que apenas representan un 3% del total.
Mayores pagos
Con todo, Guevara destacó que la utilización de internet ha ido «más allá» y se ha convertido en «vehículo real de comunicación entre los ciudadanos y la Administración foral». Más de la cuarta parte de las citas solicitadas para hacer la declaración en las oficinas forales se pidieron a través de la red, una herramienta que se utilizó también para enviar el 21% de las confirmaciones a los borradores recibidos en los domicilios o para tramitar un 20% de las consultas realizadas.
El balance definitivo de la campaña del IRPF presentado ayer demuestra que las declaraciones a devolver se mantuvieron estables -fueron casi 125.000-, aunque su montante económico creció un 5,36%. Sin embargo, las liquidaciones que implicaban desembolsos para los contribuyentes aumentaron un 11% en lo que se refiere al número total y un 23% en cuanto al importe.
Guevara explicó esta tendencia por la bonanza de la situación económica, el aumento del empleo y las declaraciones, el crecimiento de las retenciones por debajo del IPC o los salarios, y los mayores rendimientos conseguidos el pasado ejercicio en la bolsa.









