
Por esas manifestaciones, el Alavés sancionó a Carreras con la suspensión de empleo y sueldo durante siete días, tiempo que estuvo al margen del equipo. En su fallo, la jueza del Juzgado de lo Social número 2 de Vitoria, María Dolores Román de la Torre, «revoca» el castigo al trabajador y le respalda en su disputa con la empresa, en este caso, el Alavés.
Los hechos enjuiciados se desarrollaron la mañana del 25 de noviembre en Ibaia, cuando Carreras, fuera de la lista ante el Sporting, se entrenaba con el resto de suplentes. Ante la baja de última hora de Jandro, por enfermedad, Cos recurrió al catalán para completar la citación, horas antes del encuentro. Fue entonces cuando Carreras, apelando a su profesionalidad, respondió a la llamada del técnico, aunque le acusó en tono crítico de «incompetente» por no prever la convocatoria y también llamó «cobarde» a Piterman. Los mismos términos utilizó días después en el curso de una charla en el vestuario, cuando la plantilla se reunió para analizar su delicada situación deportiva.
A partir de este incidente, el Alavés amonestó a Carreras por indisciplina, acto tipificado de «muy grave» en su reglamento. Durante el juicio, el futbolista advirtió que sus declaraciones fueron en «tono crítico», versión que respaldó uno de los ofendidos, Cos. La jueza, en consecuencia, sostiene que no cabe «intención injuriosa o maliciosa» y, por ello, revoca el castigo al futbolista.





