El único precedente sobre las pistas entre el mallorquín y el germano tuvo lugar hace dos temporadas. Fue en Halle, sobre hierba. Con victoria para Waske. En Stuttgart, que aventura el cierre del curso en arcilla, todo fue distinto. Nadal ofreció su mejor versión, su condición de dominador absoluto en el circuito sobre esta superficie. Y tumbó con claridad a su rival.
No perdió nunca su servicio el de Manacor, que allanó su camino después de firmar cinco roturas, tres en la manga inicial, en el del germano, resignado a asumir su condición inferior. Nadal, que prácticamente no tuvo que desgastarse sobre la tierra batida, se medirá en segunda ronda a otro alemán, Philipp Kohlschreiber, que se impuso a su compatriota Simon Greul por 6-1 y 6-2.
Los rivales
El español ya se ha medido en dos ocasiones al tenista de Augsburg, ambas en esta campaña y victorioso. La primera fue en el Abierto de Australia, donde ganó en cuatro sets. La segunda, en el Masters Series de Montecarlo, donde salió adelante por 6-2 y 6-3.
Al igual que Nadal, David Ferrer, vigente campeón del Torneo de Stuttgart, logró el pase a segunda ronda tras batir al eslovaco Lukas Lacko por un doble 6-2. También lo hizo Feliciano López, que venció al argentino Carlos Berlocq por 6-7 (5), 7-6 (7) y 6-4.





