Antropólogos estadounidenses utilizaron una cinta continua para determinar el gasto de energía incurrido en su desplazamiento por hombres, chimpancés adultos y cuadrúpedos en general. Los participantes caminaron sobre dos patas o apoyando las cuatro extremidades sobre el suelo. El estudio concluyó que, en lo que se refiere al gasto de energía y calorías, los seres humanos ahorran un 75% cuando caminan, indicaron los científicos.
El grupo también analizó registros de fósiles de homínidos que demostraban cambios anatómicos que coincidían con este ahorro energético, como una mayor longitud de las piernas en relación con la masa torácica, así como variaciones estructurales en el hueso pélvico que permitieron el desplazamiento bípedo en forma más erecta.







