La fotografía sociológica de las personas que padecen exclusión social en España incluye a más mujeres que hombres; la mayoría en grupos de edad comprendidos entre 25 y 49 años o mayores de 65, con familia, estudios primarios o secundarios, en situación de desempleo o jubilados y de origen español, sobre todo, y un 38% de procedencia extranjera.
El trabajo realizado sobre una muestra de 11.000 personas, y que ha contado con la información de los miles de registros sobre exclusión social de la Cruz Roja, fija el umbral de la pobreza en el 60% de la media de los ingresos por unidad de consumo (6.278 euros anuales, unos 523 al mes), por lo que cualquier persona que no llegue a esa retribución está en situación de vulnerabilidad. Un escalón más abajo estarían los hogares donde la pobreza es grave, y a la cola las familias (unas 86.000) que viven en la pobreza más extrema, a pesar de que todos ellos perciben algún tipo de prestación social.
Destaca el aumento de los menores de 25, ya suman el 44% de los pobres, seguidos de los mayores de 65 años (casi el 30%) y los hogares de los inmigrantes, con rentas un 22% inferiores a la media nacional y con una de cada cuatro familias que no llega a los 9.000 euros anuales.







