
Así se saldó la primera reunión monográfica de la legislatura convocada por el alcalde, Patxi Lazcoz, con el resto de los partidos y técnicos municipales. Tras casi una hora y media de encuentro, el regidor socialista logró añadir al respaldo previo de los jeltzales los de EB y EA -si bien este último con matices- y acordar dos medidas que permiten echar a andar la infraestructura. Por un lado, encargar un estudio que defina y acote sus necesi- dades y contenidos. De otro, encomendar las modificaciones necesarias en el Plan General de Ordenación Urbana vigente para que la plaza de Euskaltzaindia pueda acogerla. Ambas medidas se articularán a través de un grupo de trabajo «multidisciplinar» que se formará en la comisión de Urbanismo de mañana.
Parco en explicaciones -prefirió dejarlas para su comparecencia semanal de los viernes ante los medios de comunicación-, Lazcoz expresó su «deseo» de que el Palacio de Congresos vea la luz en «2009 ó 2010». En su ausencia, su principal aliado en este proyecto, el portavoz del PNV, Mikel Martínez, se encargó de imprimir solemnidad al momento. «Estamos muy satisfechos porque se ha constatado una amplia mayoría política para recorrer un camino que se inicia hoy. No hay excusas ni argumentos para dilatarlo», enfatizó.
La «nebulosa» del Europa
En el mismo sentido se expresó su homólogo de EB, José Navas, para quien ayer se colocó la «primera piedra» del equipamiento. «En 2003 dijimos que aceptaríamos la ubicación que más consenso lograra y hemos sido coherentes», argumentó en su apoyo al plan.
El único concejal de EA, Antxon Belakortu, se mostró algo más cauteloso. «Estamos de acuerdo en que se cree un grupo de trabajo y en que se empiece a dar forma al plan, pero siempre que no nos enroquemos en una localización concreta», detalló.
La otra cara de la moneda la puso el PP. El portavoz de los conservadores lamentó que «no se haya respetado lo más conveniente para la ciudad». Alfonso Alonso se refería así a la decisión del Gabinete Lazcoz de suspender la reforma del Palacio Europa que «iba duplicar su aforo», lo que ahora genera una «nebulosa» sobre ese equipamiento. Y, también, a la puntilla que recibió ayer su plan para levantar el Palacio de la Música en Castilla-Sur. Un proyecto «terminado y listo para ejecutar, y que en su día también gozó del consenso político», recordó el anterior alcalde.









