
LAS REACCIONES
Y es que la asociación de empresarios de hostelería de Álava ha planteado que las fiestas de La Blanca se adelanten y, en vez de en agosto, los vitorianos celebren a su patrona del 24 al 31 de julio. «El sector lleva años viendo cómo cada vez son menos las personas que acuden a las fiestas, ya que muchos vitorianos se marchan de vacaciones el mismo 1 de agosto», argumentaron ayer sus responsables.
Este descenso «imparable» se refleja, a su juicio, en las personas «que vienen de fuera, porque para esas fechas ya se encuentran en sus destinos vacacionales». La agrupación sugiere que este cambio permitiría que las empresas alavesas «pudieran invitar a clientes o proveedores a pasar unos días en fiestas. Se darían a conocer nuestras virtudes a través de una vía nueva».
Pero en caso de aprobarse, ¿qué pasaría con el Chupinazo? «Nuestra propuesta pasa por adelantarlo al 24 de julio. Tradicionalmente, el día de Santiago ha estado muy ligado a las fiestas por ser el Día del Blusa, y un preludio de los festejos. Bien podría transformarse en el comienzo oficial», añaden. ¿Y con La Blanca? «Se mantendrían los actos del día 5, pero como algo aparte de las fiestas», matizó su gerente, Rafa Ugarte.
Un innovador cambio con el que el colectivo cree que muchos sectores de actividad «se beneficiarían, ya que lograrían retener a los vitorianos y el volumen de personas aumentaría». Por ello, instan a los políticos a ser «valientes» para abordar este tema. Y aunque admiten que «no es fácil de resolver con satisfacción generalizada», sí consideran que «repercutirá en grandes beneficios para la ciudad».
Rotundo rechazo
La peculiar iniciativa fue acogida con frialdad por numerosos protagonistas de los festejos vitorianos, empezando por el propio Celedón. «No me gustaría. El día 5 es el más importante, no quisiera que se perdiera ni se quitara de en medio», destacó Gorka Ortiz de Urbina. Idéntica opinión tiene su predecesor en tan destacado papel, Iñaki Landa. «Me parece una pasada esos días. Que fuera del 1 al 7 de agosto podría ser más factible. Pero las fiestas giran en torno a la Virgen Blanca y no lo veo coherente», recalcó.
Argumento similar esgrimió el abad de la Cofradía de la Virgen Blanca, Ricardo Sáez de Heredia, tras advertir que «no hay que confundir el negocio con la diversión». «Cambiarlo no tiene sentido, sería negativo para la propia fiesta, que siempre es en torno a La Blanca. En Pamplona nadie habla de celebrar San Fermín otro día», añadió.
Más contundente se mostró Jesús Jiménez, uno de los 'padres' de Celedón. «Soy de los antiguos y las fiestas están bien como están». Para el pregonero de este año, el psiquiatra Miguel Gutiérrez, «sería modificar costumbres tradicionales, aunque sí podría facilitar la presencia de más gente. Pero los que se van se marcharían igual si fueran en otra fecha». La noticia causó estupor a la presidenta de la Comisión de Blusas y Neskas, Iratxe Irigoyen. «Me sorprende que se pida este cambio, las fiestas tienen un día grande, el de su patrona».
Los grupos políticos del Ayuntamiento tampoco ocultaron su asombro. «No lo apoyamos, no tiene sentido. Hace tres años propusimos un adelanto sometido a voluntad popular, pero como mucho al 1 de agosto, y siempre manteniendo el día 5», recordó el peneuvista Unai Grajales. Desde el PP apostaron por «el consenso a la hora de abrir un debate, y nunca para esos días». Y el portavoz de EB, José Navas, pidió que «se deje el tema en paz, se trata de pasarlo bien y de divertirse».









