La argumentación del Ejecutivo comunitario no deja lugar a la duda. Rechaza de plano los argumentos franceses del viernes pasado, según los cuales los recursos de anchoa habrían rebasado los límites mínimos para la recuperación biológica de la especie, y reafirma el punto de vista de los expertos, que ponen en tela de juicio que la especie se esté recuperando efectivamente, pues el nivel de jóvenes adultos es todavía bajo.
Las técnicas de medida de un recurso pesquero son muy complejas y en el caso de especies como la anchoa, cuya vida ronda los tres años, combinan análisis de condición del desove con estimaciones del número de adultos fecundos y de su edad. El Comité estimó, el pasado mes de junio, que sobre un total de adultos en edad de reproducción de unas 30.000 toneladas, los que alcanzaron esa condición en 2006 apenas llegaban a 23.000 toneladas, una cifra considerada «baja» por los expertos para garantizar la supervivencia de la especie.
El Comité advirtió además de que existe riesgo de que continúe bajo, aún este año, el número de alevines de anchoa que llegan a la condición de adultos, por lo que recomendaba el mantenimiento de la veda hasta, por lo menos, julio de 2008. La Comisión, ayer, se alineó con estas tesis, haciendo caso omiso de las demandas francesas.





