
Bihotz Bizi, que mantiene desde hace años esa reivindicación, llevó esas 25.000 firmas al Parlamento vasco el 20 de marzo de 2006 y se las entregó en mano a su presidenta, la peneuvista Izaskun Bilbao, con la que mantuvieron una reunión para pedirle que se implicara para solucionar esa carencia de la sanidad pública en Álava. Un problema cuya solución pasa, a juicio del colectivo, por la firma de un concierto entre Osakidetza y la Policínica San José, el único centro que practica esa cirugía en la provincia. No en vano, el Servicio Vasco de Salud se ha negado siempre a implantar ese servicio en Álava.
Al Defensor del Pueblo
Casi dos meses después, el 4 de mayo de 2006, la Cámara rechazó, por segunda vez en dos años, una iniciativa del PP que recogía la petición de los enfermos cardíacos de Álava. El PSE y los tres partidos que integran el Gobierno vasco -PNV, EA y EB- votaron en contra de la propuesta de los populares.
Al observar que también fracasaban las iniciativas parlamentarias presentadas desde entonces, la asociación solicitó a la Cámara, el pasado 28 de mayo, la devolución de esas 25.000 firmas para poder utilizarlas ante otras instancias públicas. En concreto, pretendía remitírselas a Madrid al Defensor del Pueblo, Enrque Múgica Herzog.
«En junio volvimos a insistir pero no tuvimos respuesta hasta el jueves, cuando el letrado mayor del Parlamento vasco, Eduardo Mancisidor, le llamó y me dijo que las firmas se habían extraviado y se daban por perdidas», explicó ayer a EL CORREO la abogada Blanca Ibáñez. La letrada entregó ayer en el registro de la Cámara una carta en la que expresa la «indignación» de Bihotz Bizi por esa «inexplicable pérdida» y anuncia que exigirá «responsabilidades».
«La caja con las firmas no aparece por ninguna parte y esto para nosotros es muy turbador. El problema es que la asociación no cumplió el trámite administrativo de registrar oficialmente la entrega. La caja que llevó a Izaskun Bilbao debió dar vueltas por la casa y no hemos podido seguirle el rastro», explicaba ayer a este diario un portavoz del Parlamento.
Bihotz Bizi no acepta esa justificación y se mostró «escandalizada» por «la inconcebible falta de responsabilidad y respeto hacia los alaveses» que revela esa pérdida. Un hecho que Blanca Ibáñez calificó de «insólito» e «irreparable».









