
PROGRAMA
Bajo el título 'Recetas del Alma', la Fundación Catedral Santa María celebrará, el jueves y viernes, el primer Encuentro de Cocina Conventual y Restauración del país. Según explicó el gerente de la entidad, Gonzalo Arroita, esta peculiar iniciativa culinaria nace «con vocación de continuidad» para promocionar la capital alavesa a través de sus valores gastronómicos, patrimoniales y artísticos.
Las jornadas pretenden, en concreto, mostrar la estrecha relación entre la cocina tradicional de los templos religiosos, base de la alimentación popular durante siglos, y la moderna gastronomía. Arroitia recordó que los monasterios y conventos han unido históricamente su función de aliento espiritual a la comunidad con labores más profanas, como dar de comer a los más desfavorecidos. «La Fundación Catedral Santa María puso en marcha la restauración del santuario gótico con idéntica filosofía de servicio a los ciudadanos con su programa 'Abierto por obras'», detalló.
El encuentro contará con la participación de cocineros de diferentes órdenes religiosas, que reflejan su particular visión de lo divino y mundano, no sólo en sus hábitos de vida, sino también en los platos que guisan. De esta forma, habrá una representación de cistercienses de la Abadía de San Pedro de Cardeña, benedictinos del Monasterio de Silos, paulistas del convento de San Nicolás de Villa Franca del Bierzo y dominicos de Montesclaros, en Cantabria, entre otros.
«Tarea complicada»
El restaurador vitoriano Senén González será el valedor de la gastronomía moderna. Presentará 'El Pintxo Catedral', una creación que ha elaborado tras investigar las costumbres culinarias de la época en la que se empezó a construir el templo de Santa María. Aunque no avanzó los ingredientes de su suculento manjar, explicó que la idea surgió a partir de los restos de alimentos encontrados en las excavaciones de la catedral. En este sentido, González explicó que en la Edad Media existía una ruta del pescado, a través de la que llegaban a Vitoria productos marinos «conservados con limón».
Precisamente, el chef del restaurante Sagartoki ha acompañado al periodista Antxon Urrusolo, que dirige la jornadas, en un periplo por un buen número de conventos y monasterios españoles, viajes que, en definitiva, han servido para preparar el encuentro.
«Ha sido una tarea complicada porque no es fácil convencer a los frailes de que abandonen sus rutinas», dijeron. Urrusolo abogó, además, por el valor que cobra hoy en día la vida religiosa, una «autentica alternativa» al mundo de «las prisas y el fast-food». «Los monjes todavía mantienen la paciencia y cocinan con tiempo, lo que se refleja en la calidad y sabor de sus platos», concluyó.






