
«Para nuestra sorpresa, el Gobierno vasco ha cambiado de criterio y ahora pretende tan sólo financiar el gasto de aquellas residencias con más de 100 usuarios», aseguró la titular de Bienestar Social. De aplicarse este requisito, «sólo cuatro de las actuales centros para mayores obtendrían apoyo económico», detalló.
Para la diputada, los planes del Ejecutivo autónomo no tienen en cuenta la estructura demográfica alavesa, caracterizada por la existencia de «numerosos núcleos con poca población dispersos por el territorio y una gran concentración de habitantes en la capital». Así, recordó que la política asistencial en Álava se ha basado en centros de pequeño y mediano tamaño.
Domaica, en cualquier caso, abogó por la «igualdad territorial», reclamó que no se pongan trabas a la financiación del gasto sanitario, y demandó para la provincia el mismo trato que para Guipúzcoa. «No aceptaremos modelos discriminatorios», dijo.
Las diferencias afectan también a la estimación de la cuantía del gasto. Así, mientras que la Diputación de Álava lo cifra en 6 millones de euros, Sanidad sólo está dispuesto a aportar 600.000, una cantidad que Domaica calificó de «insuficiente». Por ello, pidió al Gobierno vasco que cambie los términos del borrador del futuro convenio. «Nosotros ya hemos aceptado aparcar la financiación de los centros de día y que ésta sólo cubra los gastos de lunes a viernes», concluyó.
Acogimiento familiar
Por otro lado, Bienestar Social ha aprobado una nueva regulación de las ayudas del programa de acogimiento familiar. Esta figura otorga temporalmente la custodia de un menor, cuyos padres no se pueden hacer cargo de él, a una familia de acogida que debe encargarse de su educación.
En concreto, los beneficiarios recibirán entre 4.000 y 6.000 euros anuales, en función de la posible minusvalía del menor, con los que hacer frente a los gastos ordinarios. Además, se ha habilitado una partida para financiar costes extraordinarios, como tratamientos odontológicos y operaciones quirúrgicas.









