
Según un informe del servicio de Rehabilitación Urbana, al que ha tenido acceso EL CORREO, el Ayuntamiento ha recibido 21 solicitudes en este sentido entre enero y junio de este año. De ellas, tan sólo 15 se han resuelto de manera favorable.
Y es que la normativa es muy clara en cuanto a las condiciones que deben cumplir las lonjas para poder ser reconvertidas en viviendas. Por un lado, han de tener al menos 45 metros cuadrados de superficie, y, por otro, la fachada debe dar a la calle y el inmueble tiene que contar con vistas a los patios interiores, los llamados 'caños' medievales.
Los técnicos municipales pueden, además, valorar la conveniencia de otorgar las autorizaciones en función de otros parámetros determinantes. Así, con carácter habitual se exigen accesos desde el portal comunitario y la 'superación' de parámetros técnicos relativos a aislamientos y seguridad, entre otros.









