Los delegados de ELA y LAB que representan a este colectivo de personal laboral de la Diputación, acusan a los responsables del Instituto de mantener una «postura intransigente y discriminatoria» que impide, hace ya cinco años, la renovacion del convenio. Afirman que «pretenden que firmemos el acuerdo renunciando al cobro de pluses por el trabajo en sábados y domingos».
Las centrales explican que en la valoración de puestos realizada recientemente se ha incluido un complemento de 450 euros al año por ese trabajo en festivos con el que no están de acuerdo. Aseguran que es inferior al plus, aparte del sueldo, que paga el Instituto Foral de Bienestar Social, por lo que se consideran discriminados a efectos laborales.









