
Con traje azul y camisa de cuadros en los mismos tonos, el político del PP agradeció a los medios de comunicación «la atención que siempre me han prestado. No me puedo quejar del tratamiento que han dado», comentó, a la vez que les pidió «disculpas si en algún momento mis formas no les han parecido las correctas».
Con este encuentro con los informadores, completó su despedida de la sociedad alavesa. A lo largo de estos días, el todavía diputado general en funciones se ha dirigido por escrito y en persona a los representantes de las instituciones, empresas, entidades, colectivos sociales y culturales de todo tipo para darles las gracias «por su trabajo y colaboración» y pedirles la misma actitud para «la próxima Corporación foral».
Ramón Rabanera no se ha olvidado de decir adiós a los empleados forales. Para sorpresa de algunos, ha acudido a buena parte de las dependencias para hacerlo «de tú a tú». «Ha ido oficina por oficina a despedirse. A alguno puede haberle extrañado, pero a otros no, porque es algo que ha acostumbrado a hacer también cada Navidad», comentó un estrecho colaborador del político popular.
Aunque evitó dejar traslucir ni siquiera un ápice de nostalgia por la etapa que cierra, Rabanera sí señaló que «ser diputado general ha sido lo mejor que me ha pasado en la vida política. Para mí ha sido todo un orgullo», es lo único que alcanzó a decir.
Más elocuente estuvo a la hora de hablar de política. Tanto que que no pudo evitar dejar de hacer un balance. En este sentido, consideró que «lo más destacable» de sus ocho años al frente del Ejecutivo provincial ha sido «haber impedido una foto de los tres diputados generales con el lehendakari del Plan Ibarretxe en Ajuria Enea. Esto ha sido muy importante para Álava. Esa foto no ha existido y espero que no exista, aunque Ibarretxe todavía tenga su plan en el cajón», recalcó.
Tras este inciso, invitó a los periodistas «a tomar algo», después hizo lo propio con todas las secretarias de la Casa Palacio y más tarde se fue a comer con su equipo de diputados al completo a una sociedad gastronómica. «Ha sido una comida en plan de amigos», comentó uno de los asistentes. A los postres, los miembros de su Gabinete le sorprendieron con un regalo: una makila de madera de avellano con empuñadura de plata, en la que está grabado el escudo de Álava.
¿Futuro en el Senado?
Sobre su futuro, no habla. Se limita a decir que va a tomarse de descanso este verano y «luego ya se verá». En esta línea, el secretario general de los populares vascos, Carmelo Barrio, aseguró que «tendrá cualquier puesto relevante en el PP, bien en su organización interna o en nuevas responsabilidades».
Barrio resaltó «el talante, la gestión y el referente» que el antiguo dirigente popular ha supuesto para los alaveses. «Su trabajo ha sido inmejorable. Ha fortalecido al PP en la provincia y en el País Vasco y ha sido capaz de construir el Gobierno de Álava en claves de moderación, de hacer una comunidad foral y un territorio para todos».
Sobre la preferencia manifestada por Rabanera de aspirar a un escaño en el Senado en las próximas elecciones, Barrio concluyó que esta posibilidad le parece «una idea extraordinaria». «Es estupendo, pero claro siempre que la gente me vote», añadió con humor de su propio compañero.








