
Pilar Sáenz Preciado, arqueóloga que conoce bien el subsuelo de esta localidad -no en vano, uno de sus trabajos consistió en hacer aflorar los restos del centro alfarero romano de 'El Quemao', un conjunto de cinco hornos con sus vertederos hallado junto al cruce de la carretera que conduce a Arenzana de Abajo-, es una de las especialistas que trabaja en esta nueva excavación, junto a personal de la empresa navarra Gabinete Trama.
Sáenz explicaba ayer que «no es nada extraño» el hallazgo de este tipo de restos romanos en el subsuelo de Tricio, ya que la actual villa está edificada sobre lo que fue la antigua 'Tritio Magallum'; el encargo fue hecho por el Irvi, en colaboración con la Consejería de Cultura de La Rioja.
El equipo está trabajando desde el pasado mes de mayo. Y «si todo se desarrolla normalmente, y lo que se vaya encontrando no requiere ampliar los trabajos, calculamos que se podría terminar a finales de agosto». Luego llegará el momento de lavar el material hallado, signarlo, inventariarlo «y las piezas más significativas habrá que dibujarlas».
El primer nivel en el que se encuentran trabajando «es tardorromano, con una calle central de entrada a lo que sería la antigua 'Tritio Magallum', con dos edificios laterales». Según la arqueóloga, «también han aparecido las trazas de lo que puede ser un horno, cerámica, restos de pintura mural que estamos sacando ahora, aunque muy fragmentada», así como «bastantes agujas de hueso o algunas monedas, entre ellas la que mejor se distingue antes de limpiarlas, una de Gordiano III, del siglo III después de Cristo». Entre las cerámicas, «además de 'sigillatas' han aparecido lucernas, algo de cerámica africana y algún resto de ánfora».
Está previsto seguir excavando hasta 1,40 metros y, en función de lo que se vaya encontrando, se verá si se sigue aún más o es suficiente. Los técnicos consideran que debajo del primer nivel pueden hallarse restos altoimperiales y posiblemente celtibéricos.






