
EL DEBATE
Tras el 'letargo' que suponen cuatro años de mayoría absoluta de PNV y EA, las Juntas se han lanzado al juego político. Las discrepancias entre los jeltzales y el resto de los grupos empezaron con algo tan inofensivo como el número de miembros de las comisiones, que sin embargo influye a la hora de ganar una votación. Ellos proponían 13, pero finalmente se ha impuesto el criterio de la oposición: 12 miembros de los que cinco serán del PNV, lo que supone un «fiel reflejo de los resultados electorales». En el pleno tienen 23 apoderados sobre un total de 51.
Los nacionalistas han denunciado a través de un comunicado la «estrategia» de EB, al que acusan de aliarse a sus espaldas con socialistas y populares pese a que se había comprometido a tener «una relación preferente» con ellos. El portavoz del grupo, José Ferrera, defiende su derecho a hacer oposición sin restricciones y niega cualquier «agresión o deslealtad». Tanto él como los otros aludidos desmienten que se haya formado un 'tripartito en la sombra'. «Es un ataque de celos o de despecho», ironiza el portavoz del PSE, José Antonio Pastor. En su opinión, lo que indignó al PNV es el acuerdo alcanzado entre los tres partidos para que sus iniciativas puedan llegar «sin cortapisas» al pleno en lugar de 'morir' en comisión.
En la legislatura pasada, «nos paralizaron aproximadamente 30 ó 40 propuestas que quedaron bloqueadas en la Mesa por criterio político», añade el líder socialista. Al facilitar su debate en las sesiones plenarias se pretende «revitalizar» las Juntas. «No se trata de que todo vaya al pleno, pero sí los temas sustanciales», apunta el portavoz del PP, Carlos Olazabal. A su juicio, el PNV «se ha confundido» al valorar la actitud de la oposición. «Vieron un borrador que no era más que un documento de trabajo y perdieron los papeles. Nada se ha hecho contra ellos», recalcó.
José Ferrera, impulsor del acuerdo para llevar más iniciativas a pleno, asegura que su intención «no es restar nada al PNV. Queremos que asuma que está en minoría y que se baje del pedestal», zanjó. El abierto enfrentamiento entre estos dos partidos, alimentado por acusaciones mutuas de «deslealtad» al tripartito, se respiraba ayer en la «tensa» reunión de la Mesa de las Juntas, el órgano que dirige el funcionamiento de la Cámara. Los dos representantes del PNV votaron en contra de todas las propuestas, que salieron adelante con el apoyo de PSE, PP y EB.
Se trataron asuntos internos, pero de importancia. En esta legislatura habrá 22 liberados sobre un total de 51, nueve más que en la anterior. Junto a los miembros de la Mesa y los portavoces, los partidos tendrán más representantes con dedicación exclusiva en función de su número de escaños: al PNV le corresponden cinco, al PSE 3, al PP 2 y a Ezker Batua 1. El Grupo Mixto -formado por EA, Aralar y ANV- contará con un portavoz y un liberado, cargos que los tres partidos ocuparán por turnos.





