
Las Juntas Generales de Álava acogen durante todo el día un pleno para elegir al nuevo diputado general del territorio. En su discurso en el pleno, Agirre afirmó ser, hasta el momento, la alternativa con más apoyos, ya que está avalada por los grupos del tripartito y de Aralar, que suman 18 votos.
"Somos la opción que ha demostrado mayor capacidad de entendimiento entre las distintas fuerzas políticas hasta la fecha, por consiguiente, nos asiste plena legitimidad para aspirar a liderar los próximos cuatros años la diputación foral", subrayó.
Asimismo, dijo que "PNV, EA, EB y Aralar somos un instrumento al servicio de un proyecto, antes democrático que abertzale".
Agirre explicó que "hay otras formas de gobierno posibles y legítimas" pero dijo que "algunas traerán gobiernos que no van a cambiar nada, sería repetir lo vivido estos ocho años y sería lo contrario a lo prometido por todos salvo el PP en la pasada campaña electoral".
Apuesta por la "estabilidad" y la negociación "permanente"
En este sentido, defendió la propuesta de gobierno del tripartito y Aralar y aseguró que "no es un propuesta endogámica o exclusiva, ni frentista". "Nuestra vocación es la estabilidad de nuestras instituciones. y puede lograrse en diferentes maneras y en diferentes momentos", apostilló.
No obstante, reconoció que Álava necesita acuerdos entre las fuerzas que permitan superar los retos del territorio y manifestó su voluntad y la de los partidos que le avalan de impulsar la negociación "permanente" con el resto de grupos para alcanzar acuerdos, "sin exclusiones".
También se refirió al momento actual de ruptura de la tregua por parte de ETA y opinó que "ETA no sólo ha defraudado las expectativas de paz de la sociedad sino que ha dejado totalmente desacreditada la acción política futura de la izquierda abertzale". No obstante, opinó que las distintas sensibilidades políticas "debemos hablar para buscar una solución al conflicto" porque "necesitamos y nos merecemos la paz".
En este sentido, aseguró que su "prioridad" será "trabajar con todas nuestras fuerzas para construir nuevas oportunidades para la paz".
El legado del gobierno del PP
En relación con la Diputación alavesa, criticó el legado que deja el equipo de gobierno del PP y puso como ejemplo el "alarmante" nivel de endeudamiento que heredará el nuevo gobierno, tras multiplicarse por diez la deuda foral en los últimos ocho años.
Agirre criticó tanto la gestión del PP como el estilo de hacer política, "basado en la crispación con el oponente y en el enfrentamiento con otras instituciones" y dijo que "Álava no puede seguir bajo un modelo agotado que ha restado eficacia, credibilidad y prestigio a la institución".
En este sentido, dijo que el tripartito y Aralar "han recogido la llamada de la sociedad alavesa que demanda un cambio en la forma de gestionar y un giro en la forma de hacer política", y dijo que la materialización de ese cambio se plasma en su programa de gobierno.
Así, presentó un programa que apuesta por la gestión eficaz, por el equilibrio territorial y por la colaboración institucional.










