
El complejo escenario postelectoral ha hecho imposible un entendimiento entre las tres fuerzas políticas susceptibles de presidir la Diputación debido a sus igualados resultados. Y es que el 27-M, el PP se alzó con la victoria al lograr 14 junteros. El PSE fue la segunda fuerza, aunque empatada a escaños -14- con el PNV. Completan la Cámara foral, ANV (4), la coalición EB-Aralar (2, 1 de cada partido) y EA (2).
Los populares reclaman el liderazgo de la institución para Javier de Andrés por ser el candidato más votado. La aspiración del PP de continuar al frente de la institución foral choca, sin embargo, con la aritmética. Los quince escaños que le dieron la victoria son insuficientes por sí mismos para suceder a Ramón Rabanera cuando no se cuenta con apoyos externos y, sobre todo, cuando la segundo y la tercera fuerza política tienen idéntica pretensión.
Desde el día siguiente de las elecciones, el PSE ha reclamado el liderazgo de la institución foral para su secretario general en Álava, Txarli Prieto, quien se quedó a 165 votos de De Andrés. Los socialistas consideran que corresponde a ellos liderar la institución después de haber respaldado las investiduras de Rabanera de 1999, cuando el PP ganó las elecciones pero sin mayoría, y de 2003, cuando fue la segunda fuerza por detrás de PNV-EA. Este argumento no ha tenido eco alguno en el partido de Rajoy, que asegura votará «hasta el final» a De Andrés.
EB y Aralar se mueven
Tampoco lo ha tenido en el PNV que, durante casi dos meses, se ha aferrado a los 18 escaños del tripartito vasco ampliado a Aralar para defender la candidatura de Xabier Agirre al principal despacho del Palacio Foral y así recuperar parte del poder perdido en Álava hace ya ocho largos años.
La situación, sin embargo, dio un giro sustancial este martes cuando los dos junteros del grupo EB-Aralar -José Miguel Fernández e Iñaki Aldekoa- advirtieron al PNV que sólo le apoyarán si pacta con el PSE un gobierno «de consenso». Argumentaron que arrinconar a los socialistas supondría volver a una política «de frentes» que puede favorecer la permanencia del PP en la Diputación. No obstante, tanto Fernández como Aldekoa eludieron responder a la pregunta sobre el sentido de su voto en caso de tener que elegir entre Agirre y Prieto.
La «mayoría» de Prieto
La posición de la coalición de izquierdas fue ayer avalada por el líder de EB, Javier Madrazo. Por ello, un eventual respaldo de Fernández y Aldekoa al PSE produciría un empate a 16 sufragios entre el aspirante socialista y Agirre. En este caso, ANV tendría un papel decisivo para inclinar la balanza de uno u otro lado. Si la formación abertzale mantiene su intención votar a su candidato, Aitor Bezares, Txarli Prieto será investido diputado general por haber obtenido el 27-M más votos que el candidato jeltzale.
El aspirante socialista no duda de que él será el nuevo diputado general. En repetidas ocasiones, Txarli Prieto ha asegurado tener apoyos para serlo, aunque sin especificar cuáles. En el mismo sentido se pronunció ayer su homólogo en Guipúzcoa, Miguel Buen, cuando afirmo que Prieto será elegido «por mayoría absoluta en primera votación», pero sin aclarar cómo.
Las Juntas Generales resolverán hoy el puzzle.







