
«Ha demostrado que Álava no es distinto a Baleares y que aquí puede gobernar otro partido, aunque no sea el ganador, simplemente, porque a ellos no les gusta», se despachó Alonso. El líder popular -desbancado en los comicios de mayo de la Alcaldía de Vitoria por el aspirante socialista, Patxi Lazcoz- calificó de «espectáculo bochornoso» la alianza de última hora trabada entre el PSE y Ezker Batua para tratar de hacerse con las riendas de la institución foral.
Éste fue el colofón de una agria jornada para los populares que arrancó, a primera hora de la mañana, sin muchas -o ninguna- esperanza de prolongar sus ocho años de mandato en la Diputación alavesa. Así lo reflejaba la expresión sombría de su candidato, Javier De Andrés, y su apagado discurso en el debate de investidura, en el que ni siquiera lanzó una petición al viento para recabar apoyos.
Perder el electorado
Ya por la tarde, y después de que ANV anunciara por sorpresa su intención de prestar sus votos a PNV y EA para impedir que el socialista Txarli Prieto se hiciera con el bastón de mando, De Andrés recuperó el tono. Eso sí, para decir nuevamente «no». Según argumentó, «en estas últimas semanas de reuniones, el PSE no ha querido saber nada de nosotros. Ha sido imposible crear una comisión de negociación. No hemos obtenido contestación alguna a nuestras propuestas para coliderar las dos instituciones», dijo en alusión a la institución foral y al Ayuntamiento, donde gobiernan los socialistas en minoría.
Con fina ironía, De Andrés agregó que mientras el proyecto político del PSE es «flexible», «lo que le permite buscar acuerdos con EA, PNV o EA, nosotros somos más previsibles y anunciamos lo que queremos. Por tanto, si hiciéramos lo que nos piden, y les apoyáramos, perderíamos todo el electorado», afirmó.
Más explícita se mostró, ya avanzada la jornada, la aún diputada popular de Asuntos Sociales, Ainhoa Domaica, ante la enésima llamada de auxilio de los socialistas. «Con su acuerdo con EB han obligado a otras fuerzas a reposicionarse -dijo en alusión al anuncio de ANV de sumar sus votos a los de PNV y EA para abortar un posible gobierno socialista-. Luego en sus manos está que la victoria sea para el PP o para el PNV», retó Domaica.









