Incluso, Fernández le recordó al político jeltzale que el apoyo a su candidatura «tenía una fecha de caducidad, que se ha cumplido». Pese a ello, durante la mañana le conminó a reanudar las conversaciones con los socialistas. «Tiene una prórroga», le concedió. «Si no, estamos dispuesto a mover ficha». El procurador de izquierdas rechazó las acusaciones de «deslealtad» formuladas por el PNV. «No ha sido una traición al tripartito», enfatizó.
Iñaki Aldekoa, juntero de Aralar, que concurrió a las elecciones de mayo en coalición con EB, anunció su respaldo a la candidatura de Agirre en la primera votación. Sin embargo, prefirió abstenerse en la segunda, a la postre la definitiva. «La única forma de que no nos hagan el menú los dos extremos, ANV y PP, es un acuerdo entre el PSE y PNV. Pero al no producirse, no queremos tener responsabilidades. Es nuestra forma de protestar por la falta de acuerdo», señaló Aldekoa.
Mikel Mintegi, juntero de EA, única formación que apoyó la candidatura del PNV en la segunda votación, hilvanó un discurso con claras referencias a la situación política de Navarra. Así, recordó que la mejor apuesta en Álava y la comunidad vecina era «el tripartito y el PSE», por lo que criticó la postura de los socialistas «al impedir acuerdos en Navarra». «Va a gobernar UPN gracias al PSE», señaló.
Cambio de discurso
Mintegi recordó que EA «siempre ha apostado por la validez del tripartito» en Álava «porque es una opción consolidada entre partidos con consensos básicos en temas importantes». No obstante, se lamentó de que «con la actitud mantenida parece demasiado esperar que se avancen en temas más importantes como la resolución del conflicto político, de la mano del PSOE, PSE y PSN».
El político abertzale también criticó la gestión del PP al frente de la Diputación los últimos ocho años y se quejó de que «muchos han cambiado sus discursos desde las elecciones. El PSE, que apoyaba el diálogo y la negociación, ya no piensa igual», lamentó.









