En su comparecencia para hacer balance del primer semestre del año, Zapatero respondió así al ser preguntado por el hecho de que el PNV recupere el gobierno de la Diputación de Álava, pese a ser el tercer partido más votado en las elecciones del 27 de mayo y después de que PP y PSE mantuvieran cada uno el voto a su propio candidato, lo que permitió la elección del candidato nacionalista, Xabier Agirre.
El presidente del Gobierno aseguró que "no ha habido un gran interés" por parte del PP para "concertar" con el PSE y recalcó que la actitud de este partido "ha sido siempre muy positiva y muy constructiva".
En ese sentido, recordó que la pasada legislatura el PSE respaldó al PP tanto en el Ayuntamiento de Vitoria como en la Diputación de Álava.
Preguntado por su opinión sobre el hecho de que la falta de acuerdo entre PP y PSE haya propiciado que gobierne el PNV "más soberanista", Zapatero respondió que le parece "una exageración cualquier valoración que sitúe el Gobierno del PNV en punto de riesgo para nada".









