El fiscal Enrique Molina cree, en cambio, que la viñeta sí constituye el delito estipulado en el artículo 491 -que incluye los casos excluidos del anterior- sobre el uso de la «imagen» de cualquier miembro de la Familia Real «de cualquier forma que pueda dañar» su prestigio. De ser culpables, los autores podrían ser castigados con una multa diaria por una cantidad a determinar y por un periodo de hasta 24 meses.
Por otra parte, Sabino Fernández Campo, ex jefe de la Casa Real, afirmó que «las medidas de secuestro no parecen de esta época» y que hubiera sido mejor «tomárselo con más humor».







